Adiós a un grande que dejó huella – Nidera Argentina

Adiós a un grande que dejó huella

Adiós a un grande que dejó huella

noticia_118_Adiós a un grande que dejó huellaHace pocos días, la Sociedad Argentina de Genética había otorgado su premio bienal “Francisco A. Sáez” a Carlos Sala y su equipo, integrado por María Laura Ramos, Emiliano Altieri y Mariano Bulos, por su trabajo sobre la localización e identificación de unos de los genes encargados de controlar la altura del cultivo de girasol, publicado en la revista Theoretical and Applied Genetics.

“Estamos no solo orgullosos de nuestro laburo sino que nos apasiona lo que hacemos por lo que si se quiere el reconocimiento es doble”, le decía Carlos hace días a quienes lo saludaban, mientras se ilusionaba con festejarlo con todo en la Bienal de Genética, a realizarse en Salta el 20 de octubre.

Así, apasionado y con apenas 52 años de edad, falleció el 30 de septiembre pasado.
Carlos trabajaba en Nidera desde 1992. Los primeros años como mejorador de girasol y desde 1998 como Gerente de Investigación del Departamento de Biotecnología de Nidera S.A. ubicado en Venado Tuerto, Santa Fe. Desde ahí, con su conocimiento y espíritu innovador, aportó un gran desarrollo a nivel mundial. Así ocurrió con el gen CL Plus para girasol, desarrollado en Venado Tuerto e incorporado por la industria semillera a nivel mundial.

Lo suyo eran la genómica, los marcadores moleculares y la mutagénesis aplicadas al mejoramiento genético de los cultivos. Uno de sus últimos logros fue la tecnología AIR, que amplía las familias de herbicidas disponibles para proteger al cultivo de girasol.
Publicó más de 50 trabajos y comunicaciones científicas en revistas nacionales e internacionales, fue obtentor de más de 15 líneas, variedades e híbridos de girasol y trigo, varias de ellas logradas a través de la aplicación de selección asistida por marcadores y mutagénesis. Y fue autor de varias patentes de invención radicadas en Argentina y en más de 40 países.

Carlos era Ingeniero Agrónomo y Magister Scientiae por la Universidad Nacional de Mar del Plata. Había sido docente e investigador de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Mar del Plata y del CONICET (1986-1992). Fue miembro titular de la Comisión Nacional de Bioseguridad Alimentaria del SENASA, de la Comisión de Biotecnología de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), de la Comisión internacional de aplicación de marcadores moleculares a la Protección de la Propiedad Intelectual de la FIS (Federación Internacional de Semilleros).

Fue asesor del INTA en el área de Recursos Genéticos, Mejoramiento y Biotecnología. Fue revisor de proyectos de investigación relacionados con la genética y la biotecnología de cultivos de varias entidades argentinas y extranjeras (Conicet, INTA, Secretaría de Ciencia y Técnica). Fue Profesor Invitado de la asignatura “Agrobiotecnología” de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA y Profesor Asociado del Programa de Posgrado en Genética y Mejoramiento Genético de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Y dirigió 13 tesis de grado o postgrado de diferentes universidades (UNMdP, UNR, UBA, UCA).
Pero, antes que todo eso, Carlos Sala fue un dedicado padre de dos hijas, un amigo incondicional, un gran compañero de trabajo y un líder motivador sin igual.

En Nidera, Carlos dejó un gran vacío. Pero quienes quedan, y seguramente quienes se vayan sumando con el paso de los años, encontrarán en su memoria y en su espíritu incansable, el legado que dejan quienes pasan por este mundo dejando una huella.