Cómo funciona el nuevo Laboratorio de Suelos de Nidera – Nidera Argentina

Cómo funciona el nuevo Laboratorio de Suelos de Nidera

Cómo funciona el nuevo Laboratorio de Suelos de Nidera

29El Jefe de Aseguramiento de Calidad de Nidera Nutrientes y Protección de Cultivos, Martín Pollarsky, detalla las particularidades del servicio que la empresa brinda a los productores a través de la flamante aplicación Mundo Suelo.

Nidera acaba de dar otro gran paso en su involucramiento con la sustentabilidad de la producción argentina. Y para los que saben lo que significa la tierra, nada mejor que garantizar un correcto punto de partida. Para eso, en el marco del laboratorio de calidad de Nidera Nutrientes y Protección de Cultivos, la compañía habilitó el servicio a terceros de su laboratorio de análisis de suelos.

El equipo, que ya venía realizando este tipo de estudios para las necesidades internas de la compañía decidió abrir sus puertas y ponerse a disposición de productores y técnicos que ahora, desde la web www.mundosuelo.com.ar o su aplicación para dispositivos móviles, pueden solicitar análisis de muestras y consultar por el mismo sistema online los resultados.

Martín Pollarsky es el Jefe de Aseguramiento de Calidad de Nidera y quien lidera el equipo de especialistas. Cuenta que el objetivo fue cerrar el círculo dándoles un servicio total a los productores: “Para hacer una aplicación consciente de los fertilizantes que proveemos es necesario contar con un análisis confiable de los suelos. Es una tendencia productiva que se afianza cada vez más y desde la compañía estamos en condiciones de poder acompañar a los productores con esta herramienta”, dice.

“Los análisis de suelos son muy laboriosos y llevan varios días”, aclara Pollarsky. En el Laboratorio de Suelos de Nidera se analizan diversos parámetros: pH, nitrógeno, fósforo por Bray 1, fósforo por Bray 2, materia orgánica, nitratos y humedad. Pero lo más requerido por los productores son pH, fósforo y nitrógeno.

Además de cumplimentar el formulario de solicitud del análisis, indicando los parámetros a estudiar, un aspecto no menor del proceso es la toma y el envío de la muestra al laboratorio por parte de los productores. “Deben extraer 150 gramos de suelo cada 50 hectáreas. Esta muestra debe estar compuesta de 7 a 10 submuestras. Estas se recogen en bolsas de papel que en su interior tienen un material impermeable para conservarlas. En el caso de análisis de nitratos, es importante que antes sean refrigeradas y enviadas en conservadoras de telgopor, que las depositamos en heladeras y les damos prioridad para analizarlas”, indicó el especialista.

Una vez en el laboratorio, los profesionales realizan un secado de la muestra, luego un tamizado para homogeneizarla y sobre ese tamizado una serie de operaciones que la transforman en medible.

En todos los casos, la calidad del análisis es la condición más valorada. “Para poner en marcha el Laboratorio dedicamos mucho tiempo a la capacitación del equipo”, relata Pollarsky. Y el gran desafío fue participar del Programa Nacional de Interlaboratorios de Suelos Agropecuarios (PROINSA), creado por el Ministerio de Agroindustria, el INTI y el INTA para optimizar la exactitud de los estudios. “En los análisis de suelos no se sabe cuál es el valor correcto de la muestra. De ahí la importancia de este programa, que ayuda a medir la calidad de los resultados en un contexto de variabilidad”, explica el jefe de Aseguramiento de Calidad de Nidera Nutrientes y Protección de Cultivos.

Del último certamen de PROINSA participaron 96 laboratorios. “La meta fue presentarnos con la mayor cantidad de parámetros posibles y para eso trabajamos en desarrollar todas nuestras metodologías. Identificados por números, cada laboratorio analizó dos muestras incógnitas. Un valor menor a 2 lo consideraban satisfactorio, entre 2 y 3 cuestionable y mayor a 3 insatisfactorio. Nosotros obtuvimos entre 0 y 0,7 en todos los parámetros. Así que estamos muy conformes con estos resultados, que demuestran que Nidera está lista para dar una solución integral a los productores”, concluyó Pollarsky.