¿Es la sustentabilidad actualmente la clave para el éxito empresarial? – Nidera Argentina

¿Es la sustentabilidad actualmente la clave para el éxito empresarial?

¿Es la sustentabilidad actualmente la clave para el éxito empresarial?

El prestigioso periódico británico The Guardian difundió un estudio realizado por tres profesores  de las Escuelas de Negocios de Londres y Harvard, que demuestra el rol clave que juega la  sustentabilidad en el éxito empresarial. Por su parte, Nidera tiene un área de Sustentabilidad a nivel global alineada con las características de aquellas empresas que han sido pioneras en la materia y hoy tiene una estrategia que pone al desarrollo sustentable como uno de los principales pilares para sus negocios. Compartimos el artículo a continuación:

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En estos días, pertenecer a una compañía con políticas sustentables tiene sus beneficios. Fotografía: FREDERIC J. BROWN/AFP/Getty Images. Traducción: Andrea Álvarez

¿Es la sustentabilidad actualmente la clave para el éxito empresarial?

Las empresas que en los años ‘90 adoptaron políticas ambientales, sociales y de gobierno corporativo, han conseguido mejores resultados frente a aquellas que no lo hicieron.

El interés social general acerca de la sustentabilidad ha pasado de ser casi nulo a principios de los ’90, a convertirse en un tema predominante en la actualidad. Mientras tanto, los líderes de las principales empresas del mundo se enfrentan, cada vez más, al desafío de dirigir organizaciones con expectativas de una amplia variedad de públicos de interés (a menudo enfrentados entre sí), a la vez que distribuyen ganancias entre los accionistas. Como resultado, la sustentabilidad es en la actualidad un ingrediente esencial para el éxito a largo plazo de una empresa; y hemos podido mostrar sólida evidencia de esto por medio de un riguroso estudio empírico.

Comparamos 180 empresas con base en EE.UU., 90 de las cuales son altamente sustentables, según nuestra clasificación, y las otras 90 de baja sustentabilidad. Nuestra forma de clasificación se basó en la adopción, en los años ´90s, de políticas ambientales, sociales y de gobierno corporativo que fortalecieron un compromiso cultural con la sustentabilidad. Ejemplo de políticas ambientales fueron las políticas de reducción de emisiones de carbono, las políticas de cadena de valor sostenibles y las estrategias de ahorro de agua y energía. Las políticas sociales incluyeron objetivos sobre diversidad e igualdad de oportunidades, equilibrio entre vida personal y laboral, mejoramiento de la salud y la seguridad, e incentivo de las promociones internas. Las políticas referidas a la comunidad abarcaron los compromisos corporativos con la ciudadanía, la ética empresarial y el respeto por los Derechos Humanos. Por último, se tuvieron en cuenta otras políticas en relación a riesgo de productos, salud y seguridad del cliente.

Las empresas altamente sustentables han adoptado en etapas tempranas un 40% promedio de estas políticas, mientras que las empresas de baja sustentabilidad solo adoptaron un 10% de las mismas. Seleccionamos estos dos grupos de empresas, muy similares en términos de desarrollo financiero a principios de los años 90, a fin de examinar los efectos a largo plazo de la implementación de una cultura sustentable.

Descubrimos que las empresas altamente sustentables se caracterizaban por tener una estructura de gobierno corporativo que, explícita y directamente, se preocupaba por el impacto ambiental y social, además de por el desempeño económico. Eran más propensas a asignar al directorio la responsabilidad de la sustentabilidad y de formar un comité exclusivo para esta tarea. Asimismo, los incentivos económicos de la alta dirección tendían a estar ligados a métricas ambientales, sociales y de percepción externa (ej.: satisfacción del cliente). En segundo lugar, descubrimos que las empresas con una alta sustentabilidad, prestaban especial atención a su relación con los públicos de interés – tales como empleados, clientes y ONGs representantes de la sociedad civil – a través de procesos activos de relacionamiento. Esto comienza al acordar con los públicos de interés cómo se debería implementar el proceso, continúa con la conducción del proceso mismo, y finaliza brindando al directorio el feedback recibido de los públicos de interés y reportando los resultados del proceso a dichas partes y al público en general.

En tercer lugar, las empresas altamente sustentables son más propensas  a medir y reportar métricas ambientales y sociales, además de los resultados económicos. Sus comunicaciones externas también están orientadas a más largo plazo. No sorprende que las empresas sustentables tengan, por este motivo, más inversores a largo plazo – el deseo de cualquier compañía –a diferencia de aquellas con una baja sustentabilidad.

Estas diferencias de comportamiento se reflejan en el desempeño financiero. Por más de 18 años, las empresas altamente sustentables han conseguido mejores resultados que las empresas de baja sustentabilidad, tanto en el mercado bursátil como en cuanto a medidas contables. El rendimiento anual promedio de las empresas altamente sustentables fue un 4.8% mayor, y con menor inestabilidad, que el de las empresas de baja sustentabilidad. Las empresas más sustentables también mostraron un mejor desempeño en cuanto al retorno sobre el patrimonio y el retorno sobre los activos.

Nuestra investigación provee sólida evidencia de los buenos resultados conseguidos a partir de la sustentabilidad. Algunos críticos argumentan que la sustentabilidad destruye el valor accionario. Para nosotros, ocurre exactamente lo opuesto. Las empresas que manejan su impacto social y ambiental tienen un desarrollo financiero superior, y crean más valor para los accionistas Esto lo logran al atraer y retener mejores empleados y con un mayor compromiso, y porque cuentan, a la vez, con clientes más leales. A largo plazo, estas empresas lograrán mantener su licencia para operar, un beneficio otorgado directamente por la sociedad. A medida que siga creciendo el interés social por las prácticas ambientales y socialmente responsables, las empresas altamente sustentables se beneficiarán más, ya que con sus políticas estarán contribuyendo a una sociedad sustentable. El fracaso en lograr una cultura sustentable, pronto se convertirá en una desventaja competitiva. Las discusiones sobre los beneficios de la sustentabilidad llegaron a su fin. Estamos frente a la clave para crear más valor para los accionistas y todos los demás públicos de interés a largo plazo, además de fortalecer la propia sustentabilidad de la empresa.

Autores: Robert G. Eccles profesor de Prácticas Empresariales en la Escuela de Negocios de Harvard, Ioannis Ioannou profesor de Estrategia Empresarial en la Escuela de Negocios de Londresy  George Serafeim profesor de administración empresarial en la Escuela de Negocios de Harvard.