Mejoramiento genético en Soja – Nidera Argentina

Mejoramiento genético en Soja

Mejoramiento genético en Soja

noticia_173_Mejoramiento genético en SojaContribución del mejoramiento genético en la obtención de altos rindes en soja.

El aporte del Mejoramiento Genético, tiene tres básicos destinatarios.

El primero son los productores y los sistemas de producción, que refieren al rendimiento unitario, basado en el potencial de la variedad, sus aspectos defensivos, tanto a los factores abióticos como bióticos, la tolerancia a los herbicidas y resistencia a insectos, como es el caso reciente en el cultivo.

En segundo lugar se encuentran la industria, los procesadores de alimentos y forrajes. Ahí impactan la calidad de los productos, como el valor de proteína y aceite, que las variedades tengan altos rinde con una calidad balanceada, el contenido de aminoácidos esenciales, proteínas metabolizables, buen balance de ácidos grasos, y una calidad física aceptable por la industria.

El tercero es el referido a los consumidores. Ellos son al final de la cadena los principales destinatarios. Hoy merecen citarse, granos con características deseables para la alimentación humana directa, buen contenido en isoflavonas, el aceite con bajo ácido linoleico, alto oleico o bajo en ácidos grasos saturados, y valores aceptables de omega 3.

El aumento de la población con mejor valor adquisitivo en el mundo, genera un aumento de la demanda de alimentos en general y de los más densos, como así en biocombustibles.
Para ello el cultivo responde con mayor producción a nivel global, especialmente en América del sur, capitalizando más superficies y con aumento de valores de rindes unitarios. Sin embargo, frente a la limitante mayor que es la superfcie, se hace imperioso mejorar lo que llamamos ” el factor de productividad”, que lo podemos definir como mayor producción con menor uso de insumos, principalmente suelo y energía.

Para ello las inversiones en investigación y desarrollo, deben continuar, siempre a una tasa mayor a la previa, ya que el incremento de una misma cifra, hoy requiere mayores esfuerzos y recursos. En los diferentes grupos de madurez de las variedades de soja, el mejoramiento viene dando saltos cuantitativos mayores, de manera periódica, que compensan para el mantenimiento de una tasa del 1-2% anual. Cambios cualitativos, principalmente de la mano de los transgénicos, resistencia a herbicidas e insectos, permiten la expresión de los potenciales de rendimiento.

Una reciente encuesta, muestra cuales son los ítems que los productores jerarquizan para la elección de una variedad. En primer lugar el rendimiento, segundo su estabilidad, tercero el conocimiento que tiene de la misma, provenientes de varias fuentes o de sus asesores, y finalmente la resistencia a las enfermedades. Es destacable y lógico, que no figure la calidad de los productos, ya que el resultado económico hace al volumen producido. Esto último tiene implicancias cuando se discuten remediaciones a los problemas de calidad de nuestras sojas, tal el caso del bajo profat o contenido proteico.

En la historia del cultivo, el incremento del rendimiento se ha logrado por la Ganancia Genética, por Ganancias en manejo y por la interacción entre ambas. Una también se apoya a la otra. Las variedades pueden ser generadoras de un manejo específico, como ser necesarias para adaptarse a un determinado manejo.

En la Argentina ha habido un lanzamiento permanente de variedades, que permitieron la expansión y consolidación de las áreas y los rendimientos de cultivo. Particularmente desde hace 30 años, cuando la superficie era 20 veces menor, fue la industria privada el principal actor en la generación de variedades. A la vez, se ha podido constatar, que frente a determinadas enfermedades en nivel de epifitias que han acontecido – Cancro y Mancha Ojo de Rana- en un par de años han logrado cambiar el panorama varietal.

Las estrategias desplegadas por esas empresas, se caracterizaron por proveer variedades en todas las áreas actuales y futuras en el tiempo, desarrollaron materiales innovadores para un área que se expandía permanentemente, presentaron una alta renovación de productos , han incorporado en la última década las más modernas tecnologías en marcadores moleculares haciendo los programas más eficientes y se han aliado a los proveedores de tecnologías para incorporar a su base genética.

En soja, existen factores comunes a cualquier cultivo y específicos para la selección. Ellos son la latitud, altitud, tipo de suelo en cuanto a estructura y textura, stress hídrico y térmico, irrigación, adaptación a diferentes fechas de siembra y cosecha, su ubicación o secuencia en la rotación, y calidad de grano para uso industrial y consumo.
Lo cierto es que en estos tiempos las definiciones del Mejoramiento genético han cambiado. En el antes se definía como “el arte y la ciencia de cambiar la genética de las plantas en orden de producir características deseables previamente definidas” . Hoy lo definimos como”un conjunto de principios científicos, métodos, técnicas y estrategias aplicadas para la obtención de genotipos o grupos de genotipos con características deseables según objetivos previamente definidos”.

Esto se suma a la evolución permanente en el tiempo, que tomando el espectro de cultivos en los que el mejoramiento ha generado grandes contribuciones podemos citar, variedades de polinización abierta, híbridos, mutaciones, genética cuantitativa, tecnología en equipos de siembra y cosecha de precisión, tecnología en el proceso de datos, la doble estación o generaciones de invierno, la ingeniería genética y la biotecnología, las características transgénicas y recientemente el mapeo genómico.

El Mejoramiento Genético está representado en la Cadena de la Soja en el sector de insumos.

En la cadena de valor es una parte fundamental y fundacional y, en gran parte depende el éxito de la misma. Por ello quisimos en estos párrafos, resaltar sus esfuerzos y su destacada contribución.

Rodolfo Luis Rossi
Agosto2014-Aapresid.