Nuevo viaje de Voluntariado a Santiago del Estero – Nidera Argentina

Nuevo viaje de Voluntariado a Santiago del Estero

Nuevo viaje de Voluntariado a Santiago del Estero

noticia_162_Nuevo viaje de Voluntariado a Santiago del EsteroEntre el 29 y el 31 de octubre once voluntarios de Paseo Colón completaron el tercer viaje de estas características a la región sur de Santiago del Estero. La misión era terminar la obra del comedor escolar construido en conjunto entre Nidera y el Municipio de Sumampa -pintando sus paredes exteriores-, desarrollar una huerta comunitaria y acompañar a pediatras rurales mientras atendieran a los alumnos.

La alianza de Nidera con la Fundación San Genaro desde hace más de 3 años, vehiculizada a través del programa Valor Rural, funcionó exitosamente una vez más. Los voluntarios, ni bien llegados a la escuela n° 958 de Paso de Oscares, se abocaron a las tareas, tras compartir distintos momentos con los chicos, que esperaban ansiosos la visita de sus amigos de Buenos Aires.

Varios juegos recreativos y cooperativos, signaron el comienzo de las actividades, que, además, ayudaron a romper el hielo y generar la confianza necesaria para compartir dos jornadas de puro entusiasmo.

Pintar el nuevo comedor era todo un desafío, pues si bien desde San Genaro se habían ocupado de que los voluntarios tuvieran todos los materiales listos, los nubarrones amenazaban el cumplimiento del objetivo. Tomadas las precauciones necesarias, se avanzó a puro rodillo y brocha gorda sobre las paredes del recinto. Finalmente, se hizo tan rápido y bien que no hubo mejor idea que pintar toda la escuela.

Mientras tanto los responsables de la huerta luchaban contra las raíces de malezas y viejos árboles que supieron estar erguidos donde hoy crecen los zapallitos, acelgas y melones, entre otros. Con machete, pala, y pico en mano, los voluntarios se hicieron surco al andar y crearon una huerta lista para recibir los plantines de las frutas y vegetales más variados.

A todo esto, otros voluntarios jugaban con algunos chicos y otros eran llamados por los médicos de la Higuera. La odontóloga les revisaba los dientes y repasaba con ellos la técnica de cepillado y otro pediatra completaba sus primeras fichas médicas.

Una vez terminadas las tareas y tras descansar en Sumampa, el viernes fue el día del festejo. La escuela había organizado un acto en donde los chicos prepararon una serie de bailes, representaciones artísticas y un almuerzo comunitario para inaugurar oficialmente el nuevo comedor. El corte de cintas fue el cumplimiento del viejo sueño de María Luisa, la directora de la escuela, que incansablemente golpeó la puerta del intendente hasta que se comprometiera a participar del proyecto, junto a Nidera, aportando la mano de obra.