Sorgo: recomendaciones para maximizar los rendimientos – Nidera Argentina

Sorgo: recomendaciones para maximizar los rendimientos

Sorgo: recomendaciones para maximizar los rendimientos

noticia_152_Sorgo recomendaciones para maximizar los rendimientosLa elección del híbrido, la fecha de siembra y la densidad de plantas son algunas de las variables fundamentales que se deben ajustar para obtener mejores resultados.

Por Esteban L. Martínez, del Departamento de Investigación en Sorgo de Nidera.

El programa de mejoramiento de sorgo de Nidera cuenta con 30 años de experiencia, razón que nos avala como profundos conocedores de la especie y que justifica el desarrollo de un germoplasma adaptado a las principales zonas productoras del país, con una vasta gama de materiales candidatos a ser comerciales según las necesidades del mercado.

El buen manejo de este cultivo no difiere en lo esencial de lo que ocurre con otros en cuanto a las variables que entran en juego, pero nunca está de más recordar las claves fundamentales.
El ambiente que explorará un híbrido durante su ciclo se refiere al conjunto de factores (agua, radiación, temperatura y nutrientes) que afectan al crecimiento y desarrollo. Aunque suene difícil, dichos factores son pasibles de ser controlados en mayor o menor medida -dentro de ciertos rangos impuestos por la ubicación geográfica del lote- mediante un correcto manejo agronómico.

Sin dudas, la variable más sencilla de controlar es la nutrición del cultivo. En este sentido, de acuerdo a la disponibilidad de nitrógeno (N) y fósforo (P) del suelo, habrá que complementar mediante la fertilización en función del rendimiento en grano que se desea alcanzar mediante la siguiente recomendación: 30 kg N/tn de grano y 4 Kg de P/tn grano.

En cuanto a las temperaturas, el sorgo ofrece una mayor adaptación que otros cultivos a los ambientes de veranos muy tórridos y calurosos. Por el contrario, son las bajas temperaturas las que restringen su desarrollo cuando las mismas afectan las etapas iniciales del cultivo, combinadas con el riesgo de la competencia de malezas en lotes con alta presión de las mismas. También las bajas temperaturas son un factor de riesgo para la etapa de floración (sobre todo en siembras tardías), ya que pueden afectar la producción de polen, y con ello provocar la aparición de ergot (enfermedad que afecta la producción y calidad de los granos).
La elección de la fecha de siembra no sólo nos permite aislar al cultivo de las bajas temperaturas, sino que también ayuda adecuar el manejo del mismo a los momentos de mejor oferta potencial de radiación y agua.

Como el resto de las especies, el sorgo responde a una adecuada carga hídrica del perfil al momento de la siembra, y las lluvias durante el período de floración intervienen directamente en el rendimiento. Las demoras en la fecha de siembra exponen la fase de llenado de granos ante una radiación decreciente, y con ello se obtiene un menor peso de los mismos.
Dado que no podemos predecir la cantidad de agua que de la que dispondremos durante la estación de crecimiento, cada zona cuenta con un régimen pluviométrico promedio con el cual caracteriza su ambiente como bueno, muy bueno, regular o malo. En función del agua y nutrientes que se prevea que vayamos a disponer es que debemos ajustar la densidad. Es así entonces como podemos movernos en un rango que va desde 150.000 a 250.000 plantas por hectárea, yendo de lotes de baja a alta productividad respectivamente.
El hecho de sembrar baja densidad apuntando a la compensación por macollos debe ser una práctica desarrollada en ambientes pobres, ya que en ambientes más prósperos el aporte en grano del macollo será muy inferior al que podría aportar una planta más que agreguemos.
Por último, cuanto más seco y arenoso sea el ambiente, no sólo es importante bajar la densidad, sino también tener presente el ajuste del distanciamiento entre surcos, alejándolos. De este modo, habrá menos área foliar que intercepte radiación -y con ello menos fotosíntesis-, resultando en un consumo más moderado de agua (en lotes donde la presión de malezas no sea problemática o se disponga de un adecuado control químico para prevenir la competencia de las mismas).

Mejoramiento

El híbrido A9947W es un elocuente ejemplo del esfuerzo que Nidera ha invertido para el mejoramiento del sorgo: un material de grano blanco -sinónimo de calidad- con muy bajo nivel de taninos, excelente potencial de rendimiento en grano, y buena cantidad y calidad de materia seca, ya que presenta buen nivel de azúcar y proteína en el tallo. Es ideal tanto para el ensilado de grano como de planta entera.
Los sorgos de grano blanco poseen muy bajos niveles de taninos condensados, elementos indeseados en la dieta animal -sobre todo en los monogástricos, como cerdos y pollos- ya que fijan las proteínas del grano e inhiben la acción de las amilasas, reduciendo la digestibilidad del alimento. Por eso, los sorgos de bajo tanino ofrecen una alternativa interesante para incrementar ganancias de peso en planteos ganaderos.
Por otro lado, el sorgo es utilizado en la industria de la harina (ya que posee abundante almidón), y el hecho que el pericarpio sea blanco hace que la harina salga netamente blanca, sin coloración indeseada.

Otro gran exponente del programa es el A9770M, un sorgo específicamente desarrollado para la difícil región norte del país -donde a las elevadas temperaturas se le suma la inestabilidad de las lluvias y el desarrollo masivo de enfermedades y plagas-. Se trata de un material sano, estable y rendidor, que surge luego de muchos años de mejoramiento, y que representa no sólo un salto genético sobre nuestros productos comerciales, sino que se posiciona muy bien ante la competencia más exigente.
Es un sorgo granífero de alto potencial de rendimiento, adaptado específicamente a los ambientes del NEA. De ciclo medio, presenta una destacada sanidad, excelente excersión de la panoja y granos con taninos condensados, que ayudan a combatir el ataque de los pájaros. Más allá de su área de adaptación específica, es un material que se puede sembrar a nivel país, habiendo demostrado excelentes resultados a lo largo y a lo ancho.

Si bien el rendimiento en grano es el principal criterio de selección -al igual que en todo programa de mejoramiento- sabemos que el sorgo es una especie de usos múltiples. En este sentido, no sólo hacemos foco en lo que ocurre en la panoja sino también en hojas y tallo, valorando así la planta entera, y cuantificando tanto su productividad como su calidad.
Es así como cada uno de nuestros materiales cuenta con una detallada información de la calidad de sus granos (proteína y taninos) y de la biomasa verde (digestibilidad, proteína bruta y azúcares solubles) para que el productor cuente con más herramientas y tenga un criterio más amplio para elegir su material.